¿Qué tan presente tienes tu pasado?

Dicen por ahí que el pasado, pasado está, sin embargo muchas veces está más presente de lo que pensamos.

Y no es que esté mal que así sea, lo importante es darnos cuenta para qué está, qué trata de enseñarnos, qué nos puede servir de aquello que una vez vivimos y si realmente nos es útil para trascender o si nos está estancando.

Pero ¿ qué es lo que puede haber en mí pasado?

  • Cuestiones que tengan que ver con mi niñez y mi adolescencia.
  • Alguna perdida o perdidas de seres queridos.
  • Cuestiones de infidelidad en mi relación de pareja.
  • Enfermedades y/o secretos familiares.
  • Situaciones de abuso sexual o violación.
  • Abandono de alguno de los padres.
  • Maltrato físico o psicológico.

Estos son sólo algunos de los ejemplos que mencionaré en esta ocasión. Sin embargo es importante que cada quien identifiquémos la o las situaciones que nos aquejan y no nos permiten vivir con libertad nuestra vida.

Liberarnos y/o hacer las pases con nuestro pasado requiere primero de identificar qué es eso en lo que necesito trabajar, y sobre todo estar dispuesta o dispuesto a hacerlo, se necesitará de un gran esfuerzo y de la mayor disposición para llegar a tocar lo qué hay ahí guardado.

Dolor, tristeza, enojo, confusión, culpa y rencor son quizá algunos de los elementos que nos vamos a encontrar ahí, entrar, removerlos y trabajar en ellos puede llevarnos a solucionar situaciones pendientes, cerrar ciclos, acomodar conductas o pensamientos, soltar culpas y rencores, aceptar responsabilidades, resolver duelos y sobre todo dejar de cargar con aquello que ya no nos sirve para disfrutar y vivir plenamente nuestra vida.

Algo que generalmente no nos permite entrar y trabajar con este pasado es el miedo a encontrarnos con lo que ya alguna vez sentimos, no quisiéramos revivir aquellos sentimientos que nos causaron esas experiencias, sin embargo muchas veces nos vamos a encontrar con que sólo era la idea de lo que podría encontrar, y nos daremos cuenta de que no era realmente como pensábamos.

Sin duda habrá casos en los que sí habrá movimiento de sentimientos y emociones, lo que nos llevará a acomodarlos en el lugar que les corresponda.

Aprendamos a hacer las pases con nuestro pasado, sin duda habrá cosas que nos sean útiles, las cuales podamos emplear en caso de requerirlo, de las cuales podríamos hacer uso si se nos presentará una situación similar en la actualidad, sin embargo también encontraremos otras que no nos van a servir ya y de las cuales sea mejor deshacernos y/o desapegarnos.

Démosle a nuestro pasado el lugar que le corresponde… Justo ahí, en el pasado.