Relación de pareja vs Relación de padres…

Por lo regular cuando una pareja se une en matrimonio lo hace pensando en construir una familia, en compartir sus vidas para siempre, creyendo que el amor que se tienen los hará llegar juntos hasta el final de sus días, generalmente se piensa que será hasta la vejez o, como dice aquella frase tan conocida «Hasta que la muerte los separe».

Sin embargo puede que durante el camino de la vida de ésta pareja sucedan cosas que afecten su relación y las cosas cambien, llevándolas hacia un lugar donde jamás se pensó estar.

Y puede que parte de estos sueños, expectativas y/o deseos se cumplan, puede que por algún tiempo todo esto que se creyó al principio se haga realidad, o, lo hagan realidad quienes integran la pareja, invirtiendo en su relación, los dos aportan su amor, tiempo, confianza, su sexualidad, sus deseos, sus anhelos, cada uno da y se da en medida que le es posible o que quiere hacerlo.

Sin embargo al cabo de un tiempo, en muchas parejas pasa que las cosas cambian, se acaban las ilusiones, todo aquello que se creyó sería una historia de cuento con un final feliz  llega a su fin y la pareja tiene que separarse porque ya no le es posible o sano que continúen juntos.

La pareja erótico – afectiva se ve en la necesidad de separarse puesto que la relación ya no puede sostenerse estable, armoniosa, amorosa, porque ya lo que hay no es suficiente para continuar juntos, porque ya los intentos que se hicieron tal vez para mantenerla se agotaron, y sucede que todo aquello hermoso que se vivió se convierta en rencor, en odio, en resentimientos y malos entendidos.

Aquella pareja que se unió con tantas ilusiones y deseos, ahora se desune llena de conflictos y problemas entre ellos.

Y pasa que muchas veces se deja de ver que hay una relación de padres entre ellos, la cual a pesar de la relación de pareja que hubo necesita ser rescatada, respetada y visible para ellos y sus hijos. En función de sus hijos será conveniente que los integrantes de la pareja entiendan que son dos relaciones diferentes, y que por el bien y la tranquilidad de ellos, lo mejor será que lleven entre sí una relación cordial.

Entrar en pelea, en discusiones y malos entendidos hará que los hijos se sientan confundidos, que crean que ellos son responsables de la mala relación que hay entre sus padres, les hará sentir desconfianza pues ellos no quieren que papá o mamá crean que quieren más a uno o al otro.

Los hijos no son escudos con los que haya que luchar o con los que haya que protegerse, no es favorable para ellos que se les tome como rehenes y así se manipule al padre o a la madre.



La relación de pareja terminó, la relación de padres no tiene que terminar. El mejor regalo que pueden hacerle a sus hijos es llevar una relación cordial y respetuosa entre ustedes.